Espira, la ciudad de la Kaiserdome

  • Alemania

Espectacular panorámica de la Domplatz, plaza de la catedral (wikimedia commons)

Espira, en alemán Speyer, es una ciudad situada en el estado de Renania-Palatinado, que cuenta con la catedral románica en pie más grande del mundo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, en la cual están enterrados numerosos emperadores del Sacro-Imperio Romano Germánico.

Pero Espira ofrece mucho más, situada a orillas del Rin, cuenta con un puerto fluvial importante que le confieren un carácter comercial, el cual, unido a su larga historia, la convierten en uno de los principales destinos turísticos de este estado.

Maximilianstraße, la calle principal de la ciudad

Aparte de su importante puerto fluvial, Espira, también está perfectamente conectada por una magnífica red de autopistas que la conectan directamente con Suiza, Francia y Holanda. También por ferrocarril está muy bien conectada y a una hora de distancia cuenta con dos importantes aeropuertos, el de Frankfurt Main y el de Stuttgart, además de contar con un aeródromo propio para vuelos privados.

Con todos estos magníficos enlaces, es fácil de adivinar que la ciudad es un importante centro comercial con todas las ventajas que esto supone, tanto para la riqueza de la misma, como para los visitantes.

Pero además, Espira, cuenta con un centro histórico muy importante, con grandes monumentos que dan cuenta de su pasado.

El edificio más importante es, sin duda, la catedral (Speyer Dom), un edificio cuya construcción se inició en el 1030, bajo el reinado del emperador Conrado II, cuyos restos se hallan en la catedral, junto a los de su esposa.
Las obras continuarían durante dos sucesiones, hasta que en 1061, bajo la minoría de edad de Enrique IV, se darían por concluidas.

Hasta 9 emperadores han sido enterrados en la catedral que ha sufrido diversos saqueos y destrucciones parciales por parte de los franceses.

La primera tuvo lugar en 1689 y fue la más dramática, siendo restaurada entre 1772 y 1784, incorporándose un vestíbulo y una fachada nuevos.

Otro ataque francés tendría lugar en 1794, provocando una nueva restauración que se llevó a cabo entre 1846 y 1856, esta vez a fondo, incorporando un interior adornado por preciosos frescos. Esta última restauración fue financiada por el rey de Baviera Luis I.

Esta catedral, junto con las de Maguncia y Worms, son el conjunto de catedrales conocidas como Kaiserdome o Catedrales Imperiales.

Altpörtel, la puerta occidental de la antigua ciudad

Otro monumento importante es la Altpörtel, la puerta occidental de las murallas, levantada durante la edad media en dos épocas distintas, la parte inferior entre 1230 y 1250, mientras que la parte superior se construiría entre 1512 y 1514. La altura total de la torre es de 55 metros, siendo su último tramo construido de 20 metros.

El patio judío y los baños rituales

Espira cuenta además con la construcción judía más antigua de Alemania, un patio judío (Judenhof), cuyo origen se remonta al s. XII, y en cuyas instalaciones se encuentra una Mikwe, el lugar donde se realizaban los baños rituales de los judíos.

En el siglo XVIII se levantaba en la ciudad la iglesia luterana llamada Dreifaltigkeitskirche, un precioso edificio de estilo barroco.

La iglesia barroca Dreifaltigkeitskirche

Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, otros dos edificios religiosos fueron levantados, por un lado la Gedächtniskirche der Protestation, una iglesia construida para conmemorar la “Protesta de Espira”, y, por otro lado, la Josephskirche, una iglesia edificada por los católicos para contrarrestar los efectos de la anterior.

En 1953, para simbolizar la paz entre Alemania y Francia, cerca de la estación se levantaba otra iglesia, la Bernhardskirche.

También cuenta con museos, entre los que destacan el Museo de Historia del Palatinado (Historisches Museum der Pfalz) y el Museo Técnico de Espira (Technik-Museum Speyer).

Una ciudad llena de historia que se remonta al primer asentamiento de la tribu teutónica de los Nemets, que darían lugar al asentamiento romano de Civitas Nemetum. El nombre de Speyer tiene su origen en el afluente del Rin llamado Speyerbach, cuya desembocadura en el gran río tiene lugar en esta ciudad y cuya primera mención escrita consta del 614 en un documento de citación de su obispo al concilio de París.