Hamelín y sonó la flauta.0

Hamelín, y sonó la flauta.

  • Alemania

Hamelín es mundialmente conocida por su flautista, ese hombre que se llevó a los niños con su flauta porqué no quisieron pagarle por sus servicios de desratización.

Cada año, en esa ciudad que, en algunos de sus rincones, parece que en cualquier momento puede aparecer el señor de la flauta, se representa la historia con más de 80 actores, desde mayo hasta septiembre, todos los domingos.

Las casas estilo Renacimiento-Weser ofrecen un encanto especial a HamelínLa representación de “El Flautista de Hamelín” (Rattenfänger) se realiza en la terraza de la casa de bodas Hochzeithaus, un magnífico escenario al aire libre donde, durante unos 30 minutos, unos 80 actores dan vida al flautista y los personajes del popular cuento, ataviados con espectaculares y coloridos trajes que representan la época de 1280, cuando 130 niños desaparecieron de la ciudad, detrás del músico desratizador. El espectáculo es gratuito.

Las casas estilo Renacimiento-Weser ofrecen un encanto especial a Hamelín.

Pero Hamelín tiene muchos más encantos. Ciudad histórica, situada en el centro de la región Weserbergland, en la Baja Sajonia, que en la actualidad cuenta con unos 60.000 habitantes, seduce también con sus espectaculares edificios en estilo Renacimiento-Weser y una arquitectura especializada digna de verse.

Su casco antiguo ofrece un recorrido que nos hace sentir, en cada rincón, que la historia sigue presente. Tranquilas calles peatonales, el monasterio catedral de San Bonifacio, la iglesia de San Nicolás, la calle Bungelosenstraße, de la famosa leyenda del flautista, que está presente en cada lugar, en cada rincón.

Las callejuelas de Hamelín, con sus encantadoras casas entramadasLas callejuelas del centro de la ciudad nos ofrecen un rico espectáculo de antiguas casas entramadas, como las casas Stiftsherrenhaus, Bürgerhaus y Lückingschen.

También hay numerosos edificios en estilo Renacimiento-Weser que admirar, verdaderas joyas como la casa del Flautista de Hamelín, las casas Leisthaus y Dempterhaus así como la casa de bodas Hochzeitshaus.
Dos torres y una muralla son otros de los restos que han quedado de la Edad Media.

Las callejuelas de Hamelín, con sus encantadoras casas entramadas.

La Catedral de San Bonifacio fue construida en el año 812 como convento, alrededor del cual se desarrolló el núcleo de lo que hoy es la ciudad, antes de que fuese anexado al obispado de Fulda en 826.

El castillo de Coppenbrügge a unos 15 kilómetros de HamelínLa calle Bungelosenstraße es donde, según la leyenda, el flautista reunió a los niños para llevárselos y no volver nunca más, desde entonces en esta calles está prohibida cualquier manifestación de alegría, de aquí su nombre Bungelosenstraße, la Calle sin Tambores.

El castillo de Coppenbrügge a unos 15 kilómetros de Hamelín.

Su manifestación cultural más importante es la representación de la obra del flautista, pero además, cuentan con el Teatro de Hamelín, donde cada año se representan unas doscientas obras de compañías invitadas. El Teatro de Hamelín se encuentra en la Plaza del Ayuntamiento.

La ciudad y sus alrededores cuentan también con tres museos importantes. El Museo de Hamelín, situado en las elegantes construcciones renacentistas de la casa Stiftsherrenhaus y la casa Leisthaus. Cuenta con exposiciones permanentes de la leyenda del Flautista, la historia urbana, la técnica de acuñar monedas, la navegación en el Weser y una extravagante colección de bastones que abarca dos siglos.

Petanca en el parque de la Isla WerderA unos 15 kilómetros de la ciudad se encuentra el pueblo y el castillo de Coppenbrügge, un magnífico castillo rodeado por agua que, desde 1985, alberga un interesante museo, con una colección geológica y de ciencias naturales, un taller de zapatería y otro de alfarería del siglo XX. En el pueblo se puede visitar el tilo al que se le calcula unos 500 ó 700 años sobre las fortificaciones de la ciudad, un monumento natural que vale la pena conocer.

A unos 25 kilómetros de Hamelín nos encontraremos con las antiguas galerías de Osterwald, unas minas abiertas al público que permiten conocer de cerca la dura vida diaria de los mineros subterráneos. En el museo adjunto encontraremos piezas de exposición que nos informan sobre la mina y el origen del lugar Osterwald.
Petanca en el parque de la Isla Werder.

La ciudad de Hamelin cuenta también con tres grandes espacios verdes que la convierten en un destino para relajarse y pasear, disfrutando de la naturaleza.

El parque de BürgergartenEl río Wesser cruza la ciudad por la parte oeste del casco antiguo. En el centro del río hay una isla a la cual se puede acceder por un puente peatonal y nos encontraremos con el parque Werder, un atractivo paisaje de jardines que alberga una cervecería al aire libre y un café, un lugar ideal para los que buscan descanso que encuentran aquí un espacio para deambular y relajarse y que cuenta, para los niños, con juegos especiales.

El antiguo campo de maniobras es hoy el parque Bürgergarten, situado en el otro extremo del casco antiguo, donde espectaculares juegos de agua atraen las miradas de los visitantes varias veces al día desde abril hasta octubre.

La otra zona verde es el Bosque de Hamelín, 1.300 hectáreas de bosque, donde los amantes de la naturaleza pueden elegir entre muchas rutas de excursión. Sumamente encantador es el así llamado sendero del Flautista de Hamelín, que se extiende en tres etapas sobre 78 kilómetros y ofrece magníficas experiencias en la naturaleza.

El parque de Bürgergarten.

Numerosos restaurantes por toda la ciudad se encargarán de ofrecernos los más variados platos de la rica cocina local, o también internacional, encontrándonos con algunos platos inspirados, como no, en la leyenda del flautista.