Parque Nacional de los Alerces

  • Argentina

El alerce es entre todos los seres de la tierra el segundo en longevidad, con un crecimiento que asciende a un centímetro cada quince años; su tala esta prohibida debido a que solamente existe en el sur de Chile y en una parte de Argentina y a sus limitaciones de crecimiento. Llega a medir hasta 50 metros y posee una corteza rojisa esponjosa utilizada antiguamente para construir barcos.

Como árbol gigante que es, llega a medir hasta 50 metros de altura (como un edificio de 20 pisos). Posee una corteza castaño-rojiza muy esponjosa, la que antiguamente se ocupaba para la construcción de los barcos y su madera es muy solicitada para la elaboración de tejuelas que suelen ser colocadas en las fachadas de las casas. Crecen en lugares pantanosos con tierras acidas y crecen en compañía de otras especies como el mañio macho, el mañio hembra y el ciprés de las guaytecas.

Es a este árbol que debe su nombre el Parque Nacional de los Alerces y gracias a su existencia y a su larga vida  es posible realizar estudios para comprender temas de suma importancia  como el cambio climático. Debido a que cada año el alerce forma un anillo nuevo debajo de su corteza, su estudio permite saber entre otras cosas las variaciones climatológicas que han  afectado el medio en el pasado; es importante decir que se debe controlar su tala ya que por ser una especie que demora mucho tiempo en alcanzar su madurez y su altura máxima se dificulta también su reproducción. Hoy tenemos arboles de alerce con edades de 2000 y 4000 años.