Dunas de Jalapao

  • Brasil

Jalapão tiene un paisaje cinematográfico. Con una escenografía de  cascadas, arroyos y lagunas. Todo serpenteado  por dunas de arena fina y rojiza, en medio de la vegetación del cerrado (sabana arbórea). Es el escenario perfecto para el turismo de aventura y la práctica del canotaje y snowboard. Su nombre se origina por un hábito muy difundido en la región. Jalapa-do-Brasil (Operculina Macrocarpa) es una planta autóctona que sirve para curar problemas de estómago de sabor amargo, por ellos los habitantes suelen tomarlo con un pedazo de pan (pão). De donde viene la yuxtaposición: jalapa-pão.

Por todo, Jalapão impresiona por sus dimensiones: es el 20% del territorio del estado de Tocantins. Altas mesetas de arenisca, que llegan a los 1000 metros de altura, dominando el paisaje. Dicen mucho que el mar se convirtió en desierto.

A pesar de ser un desierto su fauna es variada: lobos de crin, venados de las pampas, emúes, osos hormigueros gigantes, jaguares y otras especies de la región, viven y se encuentran  en la vegetación típica del cerrado (sabana arbórea) se protegen del inclemente sol excedido por el clima seco que llega tranquilamente a 30 grados centígrados. Sin embargo es toda una sorpresa encontrar  abundantes ríos perennes de agua transparente y pura.

Con respecto al clima, el año se divide en dos estaciones bien definidas: la estación lluviosa entre los meses de octubre y abril, y la estación seca entre los meses de mayo y setiembre.

Sus famosas dunas se deja aprecias en vista panorámica. Consisten en  formaciones  de enormes bancos de arena anaranjada que llega hasta los  40 m de altura al pie de una meseta de 800 m de altura en la sierra Espíritu Santo. Es por ello resultado de la erosión de las rocas areniscas. Camino a Mateiros, km 136.