Parque Nacional de la Sierra de Capivara0

Parque Nacional de la Sierra de Capivara

  • Brasil

Si pasáis unas vacaciones en Brasil, el Parque Nacional Sierra de Capivara encierra la arqueología y la naturaleza como los principales atractivos para que los visitantes lleguen hasta él y disfruten de un agradable descanso.
Está ubicado en el sudeste del estado del Piauí, y ocupa los territorios de los municipios de São Raimundo Nonato, São João do Piauí, Coronel José Dias y Canto do Buriti. Su extensión comprende 129.140 hectáreas con un perímetro de 214 kilómetros.
Este fantástico lugar fue creado en 1991 para proteger un área donde se encuentra la más importante muestra del patrimonio prehistórico de Brasil. Es un parque arqueológico con riquezas que se han conservado durante milenios, debido a la existencia de un equilibrio ecológico, hoy extremadamente alterado. El patrimonio cultural y los ecosistemas locales están, unidos de una forma estrecha, pues la conservación del primero depende del equilibrio de esos ecosistemas. El equilibrio entre los recursos naturales es el condicionante en la conservación de los recursos culturales y fue el que orientó la planificación, la gestión y el uso del parque por el poder público.
El parque es un lugar con varios atractivos, uno de ellos, y tal vez el más llamativos, es el museo al aire libre, denominado Museo del Hombre Americano, ubicado entre bellísimas formaciones rocosas donde se encuentran sitios arqueológicos y paleontológicos espectaculares, que atestiguan la presencia de hombres y animales prehistóricos.

Uno de los aspectos que más sobresale de este parque es que es el área de mayor concentración de sitios prehistóricos del continente americano, por lo que fue nombrado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1991. Es un lugar donde se concentran estudiosos e investigadores para conocer algunos detalles de que puedan arrojar conclusiones futuras.
A lo largo de 14 rutas y 64 sitios arqueológicos abiertos a los visitantes, se encuentran verdaderos tesoros, como los fragmentos de cerámica más antiguos de las Américas, que datan de hace 8.960 años. En el circuito de los Veadinhos Azuis (Venadillos azules, en español), se pueden encontrar cuatro sitios con pinturas rupestres azules, las primeras de tal color descubiertas en el mundo.