Baños para descansar en Consolación del sur0

Baños para descansar en Consolación del sur

  • Cuba

Los manantiales de San Diego de los Baños son el principal atractivo del municipio Consolación del Sur, localizado sobre la llanura sur en la parte centro-oriental de la provincia Pinar del Río. Son conocidos en toda Cuba por sus dotes curativos y como zona de descanso y relajación. Si estáis pasando unas vacaciones en Cuba, merece la pena acercarse a conocer estos baños.
Las tierras del municipio son quebradas y montañosas en el norte, y posee parte de la Sierra del Rosario, entre cuyas elevaciones sobresalen el Mogote de la Güira, la Rayada y Ceja del Negro, en la cordillera de los Órganos. La costa sur es baja y cenagosa. El resto del municipio es llano y muy fértil. Riegan estas tierras los ríos Caiguanabo o San Diego, Herradura, Ovas, Río Hondo, San Felipe y otros de menor caudal.
limitado por los municipios: Viñales y La Palma por el norte, por el este con Los Palacios, Las Alturas de Pizarra y el río San Diego; por el sur con el Golfo de Batabanó y por el oeste con el municipio Pinar del Río y el río Ajiconal.
A parte de sus atractivos naturales, Consolación del sur también tiene importancia histórica en los hechos que gestaron la independencia de la Isla. Aunque la guerra de 1868, iniciada en Oriente no llegó a esta zona en ese tiempo, la población consolareña había crecido y el sentimiento separatista tenía manifestaciones en la juventud, destacándose entre ellos el joven Rafael Del Pino Díaz, quien tomó parte del movimiento de Vuelta Abajo. Del Pino fue deportado a la isla de Fernando Poo y regresó a Cuba después de terminada la guerra grande, reincorporándose a la lucha al paso de la invasión de Maceo, cuando ya tenía 77 años. Así, participó en las acciones de Sabana, Rubí y Cacarajícara, antes de morir en 1896. El también consolareño, Emilio Ubieta, a sus 18 años, se integró a las tropas mambisas y murió en el combate de las Guásimas en 1874.
A la llegada de la gloriosa invasión a occidente, se incorporaron numerosos jóvenes, destacándose Ernesto Esbert quien se sumó con un grupo de 119 hombres y alcanzó el grado de General, peleando a las órdenes de Maceo y después de Máximo Gómez. Muchos otros consolareños tuvieron una actitud meritoria durante la guerra del 95, mereciendo mención especial Catalina Valdés Páez, quien arrastró consigo a la manigua a su esposo y diez hijos varones, los cuales por su destacada actitud en las acciones obtuvieron grados militares.

Después de la evacuación de las tropas españolas, llegaron al pueblo de Consolación los soldados Yanquis con uniformes de kaki amarillo, equipados, rondando en patrullas las calles, alojándose en lo que más tarde sería el cuartel y capitanía de la Guardia Rural.
En abril de 1953 Fidel se personó en Consolación del Sur para nuclear las fuerzas revolucionarias locales, lo que después del Asalto al Moncada se llamó Movimiento 26 de Julio.
De esta manera, el municipio de Consolación del Sur conjuga bellezas naturales e historias que seguro cautivarán a quienes lo visiten.