El Monumento a Washington0

El Monumento a Washington

Hace referencia al obelisco blanco ubicado en el extremo oeste del National Mall de Washington D.C. Es conmemorativo del primer presidente de los Estados Unidos y líder del revolucionario Ejército Continental, George Washington, que ganó la independencia del país luchando frente a los británicos en la Guerra de la Independencia.
En 1884, el monumento se convirtió en la estructura más alta del mundo, hasta que se construyó la Torre Eiffel en 1889. El monumento fue elaborado en mármol, granito, piedra arenisca y tiene una altura de casi 170 mmetros. Robert Mills, un prominente arquitecto estadounidense de la década de 1840 fue quien la diseñó y su construcción comenzó en 1848 y se terminó en 1884, casi 30 años después de la muerte del arquitecto. Es uno de los lugares más populares de la ciudad norteamericana y un monumento que visitar para todos aquellos viajeros que tras descansar en hoteles baratos en Nueva York emprenden viaje hacia la capital federal
Cuando la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos acabó, no había nadie en los Estados Unidos al que se tuviese más respeto que George Washington. Los estadounidenses celebraron su habilidad para ganar la guerra en inferioridad de armamento y con hombres inexpertos, y admiraban su decisión de rechazar un salario y aceptar solamente ingresos por sus gastos.

Las excavaciones para los cimientos del Monumento a Washington empezaron en primavera de 1848. La primera piedra se puso el 4 de julio, en una ceremonia elaborada por los masones, organización fraternal mundial a la que pertenecía George Washington.
Las construcciones continuaron hasta 1854. Al año siguiente, el Congreso votó una donación para continuar los trabajos, pero cambiaron de idea antes de gastarse el dinero. Este cambio de opinión llegó porque se adoptó una nueva política de la Sociedad en 1849. Se acordó, tras la petición de gente de Alabama, que los estados y territorios donasen piedras conmemorativas que pudiesen encajar conformando la edificación. Los miembros de la Sociedad pensaban que esta práctica haría que los ciudadanos se sintiesen parte de la construcción del Monumento, y también se reduciría el coste de piedras a comprar