El vellocino de oro en la mitología griega0

El vellocino de oro en la mitología griega

  • Grecia

Existe una gran cantidad de historias que se han llegado a contar hasta el momento, siendo algunas de las obras literarias de gran importancia que atraen la atención hasta del lector menos asiduo en todo el mundo. La mitología griega ha llegado a manifestarse mediante una gran cantidad de historias en las que se menciona a dioses y mortales conviviendo en estas leyendas.
Una de estas historias que involucra a la mitología griega habla de Atamante, quien habría sido rey de Orcomeno y que posteriormente se habría casado con la diosa de las nubes (Nefele), lo que originó el nacimiento de los hijos, el varón llamado Frixo y la mujer Hele. Al parecer la historia de esta familia iba perfectamente bien, hasta el mismo instante en que el rey Atamante dijo sus ojos en una nueva mujer, misma que era Ino y con quien se habría casado posteriormente como un segundo matrimonio; esto llevó a originar el nacimiento de otros dos hijos, siendo teóricamente una familia muy feliz.
Las ambiciones de poder por parte de Ino eran inmensas, razón por la cual su desprecio hacia sus hijastros era bastante notorio. Debido a ello empezó a idear un plan para tratar de eliminados por completo de esta familia y por tanto, del trono que deberían haber ocupado posteriormente. Ino llegó a convencer a todas las mujeres del poblado para que empiecen a tostar varias semillas y posteriormente, las siembren en sus respectivas tierras, algo que no dio ningún fruto y que por tanto, poblado estaba en peligro de llegar a la ruina y a una muerte segura por hambruna. Cuenta la mitología griega que el rey decidió buscar consejería por parte de los dioses, algo que también era un plan perfecto por parte de Ino.

Los consejeros que se dirigían a conversar con el rey Atamarte fueron bloqueados en el camino por Ino, quien les convenció mediante sobornos para que aconsejara al rey sobre el sacrificio de sus dos primeros hijos para mejorar las condiciones del reino. Cuando sus dos primeros hijos iban a ser sacrificados apareció un vellon de oro, mismo que llevó hasta lo más alto de las nubes a los dos hijos del rey. Luego de un tiempo, a Hele se le ocurrió mirar hacia abajo y debido a la gran altura, ser mareo y cayó a lo más profundo del mar. Por esta razón y desde este instante se le conocen a estas aguas como el Mar de Hele según la historia de su mitología griega. Aquí puedes encontrar algunas ofertas de viajes de última hora y vivir en primera persona las historias de la mitología griega.