Estatua de Zeús, una maravilla

  • Grecia

Grecia, además de las ruinas y el sinnúmero de bellezas que tiene en sus diferentes regiones, posee una de las Siete Maravillas de la antigüedad, se trata del templo consagrado a Zeus Olímpico en el santuario de Olimpia. Uno de esos lugares que visitan todos los turistas y que al que hay que acudir, especialmente si se logran descuento en viajes.
Esta enorme maravilla fue obra de Fidias en conmemoración de la victoria sobre los persas en la Segunda Guerra Médica. Cerca del templo, se ha encontrado el taller de Fidias y numerosas herramientas del escultor.
La enorme estatua de doce metros de altura representaba a Zeus sentado, portando un cetro en la mano izquierda y una “Niké” con alas en la  derecha. Se construyó con una estructura de madera revestida con hojas de oro y marfil (crisoelefantina).
Se calcula que la escultura se hizo en el 432 a. C., en lo que actualmente se conoce como Olimpia.
La estatua ocupaba la totalidad del ancho del pasillo del templo construido para albergarla. De acuerdo con una fuente contemporánea medía aproximadamente doce metros de alto. Zeus fue esculpido en marfil.
Según Pausanias, Zeus aparecía sentado en un trono con el torso desnudo y el manto en torno a las piernas, llevaba la cabeza coronada de olivo y la mirada, dirigida hacia abajo le confería aspecto paternal. En la mano derecha sostenía una Niké y en la izquierda el cetro rematado por un águila; el manto estaba adornado de lirios y las sandalias eran de oro. El trono era en sí mismo una obra de arte, hecho a base de marfil, ébano, oro y piedras preciosas; el respaldo, los brazos, los pies y los travesaños entre ellas iban labrados y decorados con relieves posteriormente copiados y reproducidos por separado, como en el caso de la escultura Atenea Partenos.

Al igual que había hecho en Atenas, para decorar el basamento de la estatua de Zeus elige Fidias el tema del nacimiento de una divinidad, en este caso Afrodita, y lo trata de nuevo como un acontecimiento de orden cósmico presenciado por dioses olímpicos y divinidades astrales. Pausanias dice que se veía a Afrodita, que emergía del mar y era acogida por Eros.
Según las fuentes literarias más confiables, el aspecto más deslumbrante del Zeus de Olimpia era el religioso, pues, como resume Quintiliano, Fidias había logrado añadir algo nuevo a la religión tradicional ya que, hasta entonces, cada cual había tenido una idea de Zeus hasta que Fidias fijó la idea de lo que el dios debiera ser.