Alghero, la Barceloneta italiana

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Espectacular vista del puerto de Alghero.

Sus habitantes la llaman la Barceloneta, y una parte de la población todavía habla un antiguo dialecto catalán. Alghero (L’Alguer en catalán), fue repoblada por catalanes de Barcelona, Valencia y Mallorca, en 1354, después de que sus habitantes fuesen expulsados tras una revuelta contra el rey “Pere el Cerimoniós” de Aragón, reino al que pertenecía la isla de Cerdeña, siendo este el motivo del mote, debido a su ascendencia bercelonesa y los vínculos de hermanamiento de ambas ciudades.

Situada en la parte noroccidental de la isla, Alghero es una ciudad costera, de algo más de 40.000 habitantes, que conserva un rico patrimonio cultural arquitectónico para ser visitado en cualquier momento.

Nuraghe de Palmavera, cerca de Alghero. (wikimedia commons)Poblada desde tiempos prehistóricos, de los que se conservan dos importantes monumentos, la “necròpli d’Anghelu Riu” y la “Necròpoli de Santu Pedru”, tuvo, junto con toda la isla, su cultura propia, los “nuraghes”, de la que se conservan algunos vestigios pero se desconoce casi todo de ellos. Esta civilización ocupó la isla, aproximadamente, desde el año 1800 AC hasta el año 550 AC, que fue ocupada por los cartagineses. En Alghero se conserva uno de los más complejos vestigios, el llamado “Nuraghe Palmavera”, construido aproximadamente sobre el 1500 AC., conformado por diversas torres unidas por murallas. También en los alrededores existen otros restos arqueológicos de nuraghes.

Nuraghe de Palmavera, cerca de Alghero. (wikimedia commons)

Igualmente de esta época se han hallado, cerca de la ciudad, restos fenicios, ya que, al igual que en otras partes de la isla, contó con algún asentamiento comercial de esta civilización que se expandió por todo el Mediterráneo.
Posteriormente los romanos establecieron, cerca de la actual ciudad, una villa, “Portus Nymphaeus”.

Alghero es un puerto fortificado desde el s. XIILa ciudad actual tuvo su origen en el año 1102, cuando la familia Doria de Génova la fundó como puerto fortificado.

La familia Doria gobernó durante varios siglos la ciudad, hasta la llegada de los catalanes en 1353, a excepción de un corto período de tiempo en que estuvo en manos pisanas (1283/1284).

La ciudad permanecería en manos, primero aragonesas y después españolas, hasta principios del s. XVIII, que como consecuencia de la guerra de secesión española, la ciudad, al igual que toda la isla, sería desatendida y cayó en manos piamontesas.

En 1821, la ciudad se encontraba en un momento muy bajo, con grandes problemas de supervivencia a nivel alimenticio, lo que provocó una revuelta que fue aplastada de forma muy brutal.

Alghero es un puerto fortificado desde el s. XII

En los últimos años se ha convertido en un centro turístico importante del Mediterráneo, tanto por su patrimonio histórico y cultural, como por su oferta lúdica, propia de una pequeña ciudad moderna.

Aparte de los monumentos prehistóricos, nuraghes y romanos, ya comentados, todos ellos en las afueras de la ciudad, la propia ciudad de Alghero cuenta con una gran riqueza arquitectónica, empezando por el fortificado y amurallado puerto.

Como ya hemos comentado, el puerto fortificado fue levantado en el s XII por los Doria, de Génova, y a partir del siglo siguiente se convertiría en uno de los puertos fortificados más importantes del Mediterráneo occidental.

Todo el centro histórico de la ciudad forma un conjunto medieval de gran interés y belleza. La visita puede iniciarse en el “centre d’acollença i informació turística”, situado en la llamada “Torre de Porta Terra”, que es una de las antiguas entradas que poseia el recinto amurallado, concretamente la que daba acceso desde la parte interior de la isla. En este centro se puede encontrar una presentación audiovisual de la ciudad y su historia, así como toda la información útil para realizar distintas visitas guiadas. Asimismo, el centro cuenta con una extensa librería especializada y una sala de exposiciones que acoge muestras temporales.

Las siguientes visitas se pueden realizar a los museos de la ciudad, empezando con el “Museu de la Torre de Sant Joan”, que acoge una interesante presentación en soporte multimedia y alguna maqueta, sobre toda la historia de la ciudad. Otro museo importante es el diocesano “Museu d’Art Sacra”, situado en el antiguo oratorio del Rosario, a pocos pasos de la catedral, acoge una importante muestra de arte sacro, tanto de la catedral de la ciudad, como del resto de iglesias, entre los siglos XVI al XIX, entre cuyas obras destacan un magnífico relicario de la “Vera Cruz” de principios del s XVI y una cruz aragonesa de finales del mismo siglo.

Fachada de la catedral de Alghero. (wikimedia commons)En cuanto a arquitectura religiosa, destaca la catedral de Santa María, cuya construcción se inició en el 1570 y, aunque fue abierta al público en 1593, su terminación y consagración definitiva no tendría lugar hasta el año 1730. La iglesia original es de estilo gótico catalán, aunque la nave principal y las dos laterales son de estilo renacentista tardío. En el siglo XX se añadió a la fachada un pórtico neoclásico que modificó absolutamente el aspecto de la misma. Destacan, asimismo, la “Església de Sant Francesc”, construida en 1360 y reconstruida en el s XVI, la iglesia de San Miguel y la antigua iglesia de la “Mare de Deu del Roser”, que actualmente ha sido convertida en museo diocesano (Museu d’Art Sacra). Cuenta además la ciudad con numerosas construcciones religiosas, entre iglesias y conventos, de diversas épocas.

Fachada de la catedral de Alghero. (wikimedia commons)

En lo que se refiere a las edificaciones civiles más importantes, muchas de ellas ricos palacios de la época de dominación catalana, es necesario resaltar el “Palau Carcassonna” y el “Palau d’Albis”, así como también la “Torre de l’Esperó Reial” del s. XVI y la “Torre del Portal”, construida en 1360 a expensas de la comunidad judía.

También en edificios de toda la época es rica la ciudad antigua, destacando el neoclásico edificio del “Teatre Cívic”.
Una excursión interesante consiste en ir a visitar las “Coves de Neptú”, unas cuevas naturales a nivel del mar y submarina, paraiso para los submarinistas, pero que se puede visitar la parte emergida, si eres capaz de bajar, para luego volver a subir, los 650 escalones que dan acceso a ellas. En caso de buena mar se puede acceder a su interior en barca, otro espectáculo distinto de los dos anteriores.

Por lo que se refiere a otras opciones, encontramos una gran riqueza de artesanado cerámico, procedente de diferentes culturas, que ha terminado germinando en una producción propia y diferenciada. También el coral ha encontrado aquí su forma de arte para decorar de precioso “oro rojo”, procedente del coral de los alrededors, todos los ámbitos de la vida algherense.

En cuanto a la gastronomía, en el Alghero, se denomina “Les sabors de la memòria”, con una rica y sabrosa alternancia de productos de mar y de tierra, que conforman una gama de sabores, a veces fuertes, a veces suaves. Como ellos mismos la definen, su gastronomía está hecha de “recetas simples, memoria de una antigua tradición muy respetada, renunciando a cualquier artificio que pueda alterar el sabor natural de los ingredientes”.

Entre los principales platos de la cocina algherense se encuentran, “los espaguets amb bogamarí” (Espaguetis con bogavante) y la “pasta fresca amb botàriga” (la botariga son huevos de lisa, secados y salazonados), aunque la auténtica reina de la cocina es la “LLagosta a la catalana”. En cuanto a los dulces, es famoso “lo menjar blanc”, una especie de crema catalana hecha con leche, en lugar de huevos, cáscara de limón, azúcar y almidón.

Para ir se puede viajar en avión al cercano aeropuerto internacional de Alghero-Artilia, desde diversos lugares, como Barcelona y Madrid, aunque desde el año 2004 cuenta con un servicio de vuelos regulares desde Girona.

Por mar se pueden utilizar los barcos que unen diferentes ciudades italianas del continente con los principales puertos de Cerdeña.

Para la estancia cuenta con una numerosa y extensa gama de medios, desde hoteles de una a cuatro estrellas, hasta agroturismo en los alrededores, pasando por residencias y hostales de diversa índole y categoría. También se puede ir de cámping, pues hay varios en la zona. Evidentemente cuenta con una importante oferta de restaurantes de todas las categorías.