Catacumbas de Roma I0

Catacumbas de Roma (I)

  • Italia

techo de una de las galerias de la Catacumba de PriscilaRoma es una de las ciudades del mundo que posee una mayor riqueza arqueológica. Entre estas riquezas, una de las más conocidas es la que se encuentra en el subsuelo: las “catacumbas”. De las muchas que existen en el subsuelo romano, hay cinco de ellas que están abiertas al público y pueden ser visitadas, prácticamente, en cualquier momento del año. A estas cinco les vamos a dedicar éste y sucesivos artículos, uno para cada una de ellas, empezando con la llamada “Catacombe di Priscilla”
techo de una de las galerias de la Catacumba de Priscila

La historia de las catacumbas es muy curiosa, se inició a partir de la segunda mitad del s. II, cuando los cristianos de Roma empezaron a disfrutar de algunas pequeñas concesiones, como la de poder enterrar a sus muertos bajo tierra. Éstas siguieron actuando normalmente como cementerios cristianos hasta que en el s. V, los mártires y santos de la iglesia empezaron a ser enterrados en las basílicas y en los cementerios de las propias iglesias. A partir de ese momento las catacumbas se utilizaban solamente para ir a visitar las tumbas de los santos y mártires enterrados con anterioridad y celebrar allí las misas dedicadas a los mismos.
Fresco de ‘La Velata’A partir de la invasión de los godos y los longobardos, que realizaban saqueos en las catacumbas, la iglesia decidió trasladar las reliquias de los mártires y santos a las iglesias, así, a partir de los siglos VIII y IX, aquellas dejaron de ser visitadas y quedaron prácticamente abandonadas. Ese abandono produjo que, con los años, los desprendimientos y las raices vegetales fuesen haciendo desaparecer los accesos a las mismas y se perdiese su rastro. Durante toda la edad media se ignoró el emplazamiento de las mismas y no sería hasta finales del s. XVI, principios del XVII, que se iniciaría el estudio arqueológico y exploración de las mismas, por parte de Antonio Bosio (1575-1629), llamado el “Colón de las Catacumbas“.
Finalmente, en el siglo XIX, Juan Bautista de Rossi (1822-1894), arqueólogo romano y gran apasionado de las catacumbas, aportó un nuevo método de estudio arqueológico, motivo por el cual es considerado el “padre de la arqueología cristiana“, el cual consistía en tener en consideración tanto la exploración sistemática del propio monumento como las fuentes documentales.
Fresco de ‘La Velata’
El criptoporticoLa “Catacumba de Priscila” está considerada como una de las más antiguas catacumbas cristianas que se han descubierto y los frescos que la decoran han sido muy importantes para el estudio de la historia del arte, pues ha permitido descubrir las primeras representaciones de la Virgen María o de la Anunciación, entre otras.
Llamada como “la Regina delle catacombe”, fue excavada y ampliada entre los siglos II y VI y en su interior se han encontrado las tumbas de hasta 365 mártires, siendo algunos de los más famosos los santos “Felice e Filippo” (Félix y Felipe), las santas Felicidad, Prudenciana y Prásedes, así como los mártires Alejandro, Marcial, Vitale, Silano, Genaro, Crescenciano, Prisca, Fimita, Mauro y Simetrio.
También sirvió de tumba a numerosos papas, como Marcellino (296-304), Marcelo I (308-309), Silvestre I (314-335), Liberio (352-366), Siricio (384-399), Celestino I (422-432) y Vigilio (537-555).
Sobre el origen del nombre, le ha sido dado por una inscripción hallada en su interior, “Priscila, ilustrísima mujer (clarissima foemina)”.
Las catacumbas están divididas en varias partes, por un lado están los “arenarios” (galerie cimiteriali) que constituyen una extensa y laberíntica red de galerías que, en el caso de Priscila, ocupan una extensión aproximada de 13 kilómetros.
La Madonna, la imágen de la Virgen más antigua hasta ahora.En sus paredes es donde se encuentran excavados los nichos llamados “loculos” y, para taparlos se solía recurrir a una lápida de barro o, en algunos casos, de mármol, fijándolas con argamasa. En la lápida se solían grabar el nombre del difunto y algún símbolo cristiano o el deseo de que el difunto encontrase la paz en el cielo. En ocasiones se pintaban o decoraban las lápidas y las partes adyacentes. Los lóculos eran tumbas individuales, aunque no era raro que fuesen utilizadas para albergar a dos o tres difuntos. Son importantes los frescos que se encuentran en las galerías de Priscila, entre ellos la que se considera la imágen más antigua de la Virgen, encontrada hasta ahora.
El criptoportico
La Madonna, la imágen de la Virgen más antigua hasta ahora.
Aparte de este tipo de “cementerio” común, existían otros espacios funerarios y religiosos, como son el arcosolio, el sarcófago, la forma, el cubículo y la cripta.
En las Catacumbas de Priscila, los espacios más característicos y famosos son:
Las Catacumbas de Priscila están abiertas todo el año, excepto el mes de agosto que las cierran para el mantenimiento anual.
El horario de visita es de martes a domingo, por las mañanas de 8,30 a 12 H. y por las tardes de 14,30 a 17 H.
El precio de la entrada normal de adulto es de 6 €. Existen precios reducidos de 3 € y precios especiales para grupos de mínimo 20 personas.
El precio incluye un guía, necesario para acceder a su interior.
En la próxima entrada hablaremos sobre las “Catacumbas de San Calixto”, quizás, las más famosas de Roma.
Imágen de uno de los arenarios.
Online casino canada
yityjdjktry 10/07/2009 @ 2:54 AM