Catedral de Monza0

Catedral de Monza

  • Italia

En la ciudad italiana de Monza está ubicada la Catedral de Monza o Duomo di Monza, dedicada a San Juan Bautista, edificada entre el siglo VI y VII y se encuentra en la plaza del mismo nombre de la ciudad lombarda. Esta catedral es una buena muestra de que no es necesario disfrutar de unas vacaciones en Florencia para disfrutar del arte italiano.

Según la tradición, Teodolinda, la reina de los longobardos, decidió construir este templo obedeciendo a su promesa de erigir un templo a San Juan Bautista. A la espera de una inspiración divina para elegir el lugar en que debía estar el templo y mientras cabalgaba un día con su séquito por un paraje plagado de olmos y bañado por el Lambro, la soberana se quedó dormida al lado de la ribera del río y entre sueños una paloma le indicó el lugar donde surgió el templo.

En el 595 se erigió un oratorio de planta de cruz griega, de la cual en la actualidad sólo se conservan los muros del siglo VI. Tras el deceso de la reina, aunque la edificación no estaba terminada, su cuerpo fue enterrado en el centro de la nave izquierda. Durante el siglo XII, sobre los restos del oráculo fue construido un nuevo templo que se extendió luego hacia el occidente.

A partir del 1300, sobre las ruinas de la iglesia longobarda, fue reconstruida la basílica, una iglesia de planta de cruz latina y cimborrio octogonal. En la segunda mitad del siglo se amplía con la adición de capillas laterales con la fachada en mármoles polícromos blancos y verdes bajo el influjo del gótico pisano.

Desde el 1500, se reestructuró en el interior el coro y el techo que constaba de vigas y era cubierto de volutas impostatas en arcos redondos, las paredes y volutas fueron pintadas al fresco y adornadas con estuco, en 1606 por obra de Pellegrini fue creado el campanario y en el siglo XVIII se anexó al costado izquierdo un cementerio.