Parque del Retiro: un Magnífico Escenario para Conocer en Madrid

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Madrid, capital de España desde 1561 y centro neurálgico del país, es mucho más que una gran metrópoli financiera. Con más de 4 millones de turistas durante el año pasado y 8’8 millones en el año 2012, se convierte en la ciudad más visitada de todo el marco nacional, por encima de interesantes destinos como Málaga, que ha sido declarada Conjunto Histórico en pleno mediterráneo y la cual no puedes dejar de visitar, Granada, o Barcelona. Museos, palacios, grandes avenidas y teatros son sólo algunos de los referentes turísticos de la capital, en un centro urbano que se enriquece de una amplia trayectoria histórica que descubrir en prácticamente todos los rincones.

Sin embargo, uno de los mayores atractivos de la ciudad está lejos de ser una gran construcción a piedra y cemento. Y es que los parques y jardines de Madrid son una de las principales atracciones turísticas de la urbe, además de un marco de descanso incomparable y los principales pulmones para una ciudad de más de tres millones de habitantes. Entre los jardines más simbólicos de la ciudad podríamos destacar La Casa de Campo, El Jardín Botánico, La Dehesa de la Villa o el más moderno Parque de Madrid Río, donde las actividades deportivas y culturales se multiplican con el paso de los años.

A pesar de todo, el parque por antonomasia de la ciudad ha sido siempre y seguirá siendo El Parque del Retiro. Situado en pleno centro de Madrid, entre la Puerta de Alcalá y la plaza de Atocha, el popularmente conocido como “Retiro” tiene 118 hectáreas de cuidada vegetación, esculturas y arquitectura histórica.

Su origen se remonta al siglo XVII, cuando el Conde Duque de Olivares le entregó al Rey Felipe IV estos céntricos terrenos como obsequio. Enseguida se comenzó la construcción de importantes monumentos históricos como el Palacio del Buen Retiro, que a día de hoy sigue en pie y puede (y debe) visitarse, o el Teatro del Buen Retiro, que en el siglo de oro de la literatura española acogió representaciones de nombres tan célebres como Calderón de la Barca o el mismísimo Lope de Vega.

Y no sólo eso, sino que, al estar situado en el centro de la urbe, cuenta con una bulliciosa atividad cultural y turística. Paseantes, músicos y artistas se entremezclan en sus cuidadas avenidas, en las que además contamos con todos los servicios que el turista pudiera necesitar: puestos de restauración, zonas de descanso e incluso las barcas del precioso estanque central. La actividad deportiva también tiene un marcado protagonismo, donde aficionados al running o al patinaje encuentran en sus amplias plazas y paseos un lugar idóneo de recreo.