La medina de Tetúan0

La medina de Tetúan

  • Marruecos

Tetúan es una de las ciudades de Marruecos que están ubicadas en la costa mediterránea. Una ciudad en la que comenzar nuestras vacaciones en Marruecos, que está cerca de Tánger y de la localidad española de Ceuta. Esta localidad supera los 300.000 habitantes y es una de las más importantes del país del norte de África. Tetuán es conocida como ‘la blanca’ y en la actualidad es el lugar donde veranea Mohamed VI, rey de Marruecos.

Uno de los lugares que hay que visitar obligatoriamente en Tetúan es su medina ya que está considerada como una de las más atractivas de todo Marruecos a pesar de ser una de las más pequeñas del país. Predominan las casas bajas que presentan muchos rasgos propios de la arquitectura andaluza como su color blanco y las calles estrechas, donde se encuentran los puestos de artesanos, joyeros, peleteros… Y también vendedores a pie, ambulantes.

Los turistas que quieran hace compras en la medina pueden comenzar por la calle Ahmed Torres y el zoco el Houts, donde se dan cita los vendedores de cerámicas y tejidos. Posteriormente, es recomendable pasar por el Fouki, donde se encuentran ebanistas y esparteros.

El acceso a la medina de Tetuán se realiza a través de alguna de las siete puertas de entrada. Las más destacadas son las de Bab Sebta, en cuyos alrededores se ubica el cementerio judío de la ciudad; y la de Bab Oqla, colindante al Museo de Artes Marroquíes.

Dentro del recinto de la medina de Tetúan, el turista que viaja a Marruecos también podrá visitar varias mezquitas. La que seguramente llamará la atención a los viajeros por su belleza es la de Sidi Es-Said, cuyo minarete está adornado con azulejos.

Junto a la medina de Tetúan también se encuentra el barrio judío, otro de los lugares por donde pasear en la visita a esta ciudad marroquí. Debido a su ubicación geográfica, cerca del estrecho y frente a las costas españolas, Tetuán fue un punto de recepción de los judíos sefardíes que fueron expulsados de España. Sus calles también están estrechas y sus casas, actualmente ocupadas por población musulmana, destacan por sus balcones de hierro forjado.