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Galería nacional de Escocia

La Galería Nacional de Escocia es una galería de arte situado en Edimburgo, en un edificio de estilo neoclásico, edificado en la colina llamada The Mound, en la calle de los Príncipes. Diseñado por el arquitecto William Henry Playfair, fue inaugurado en 1859. Una buena forma de planificar la visita si no encontráis un vuelo directo es volar a la capital inglesa, alojarse en alguno de los hoteles en Londres y al día siguiente viajar a Edimburgo desde algún aeropuerto londinense.
La galería exhibe la más importante colección de Escocia de pintura y escultura. Las obras van desde el Renacimiento hasta el Postimpresionismo, mientras que las colecciones posteriores se exhiben en otro museo aparte.
La colección arranca con una Virgen con el Niño de Botticelli e incluye varias obras maestras mundialmente famosas, como un Autorretrato de Rembrandt, Fiesta veneciana de Watteau y La visión tras el sermón de Paul Gauguin. Hay otros ejemplos de Claude Monet y demás maestros impresionistas.
Destacan algunos cuadros de pintores españoles del Siglo de Oro español como El Greco y Zurbarán, y ya dentro del siglo XVIII, Goya. La Vieja friendo huevos de Velázquez es una de las obras maestras juveniles de dicho artista.
El fondo de dibujos incluye originales de Leonardo da Vinci y Seurat.

El museo alberga así mismo 29 pinturas de la Colección Bridgewater cedidas en préstamo desde 1945 por los duques de Sutherland. Esta familia las había exhibido anteriormente en su mansión de Londres, dañada durante la Segunda Guerra Mundial. El depósito a largo plazo incluyó la Madonna Bridgewater de Rafael y famosos cuadros de Tiziano: La edades del hombre, y la pareja formada por Diana y Acteón y Diana y Calisto.
Este par de cuadros de Tiziano fue encargado al pintor por Felipe II de España, pero tristemente fueron donados por sus sucesores al mariscal Grammont. En 2008, ambos cuadros saltaron a los titulares de prensa al anunciar el duque de Sutherland su intención de subastarlos, lo que provocó inquietud en el gobierno británico al no poder garantizar su permanencia en el país. Afortunadamente, en diciembre de 2008 se aseguró la adquisición de ambos, al alcanzarse la cifra mínima fijada para la compra de uno de ellos. El otro será adquirido en los próximos cuatro años, según el plazo dado por el duque. Ambas pinturas, pagadas en parte con donaciones particulares, pasarán a ser co-propiedad de la galería de Escocia y de la National Gallery de Londres, que los expondrán en periodos alternos de cuatro años.