Antigua Audencia de Sevilla0

Antigua Audencia de Sevilla

  • Sevilla

Sevilla posee numerosos monumentos y edificios que reflejan su historia y el paso de las distintas civilizaciones que han pasado por sus tierras. Entre tantos edificios importantes es difícil destacar uno concreto, pues cada uno tiene su propia peculiaridad, como el caso del edificio de la Antigua Audiencia.

El edificio corresponde a la antigua Real Audiencia de Sevilla y lo encontraremos en la Plaza de San Francisco, aunque actualmente es la sede de Cajasol, una entidad financiera resultado de la fusión de la Caja San Fernando con la otra Caja existente en la ciudad, El Monte de Piedad.

Aunque el edificio actual fue construido en el siglo XVI, su emplazamiento ya había estado ocupado anteriormente como sede de la Administración de Justicia, desde tiempos de la conquista de la ciudad por parte de Fernando III en 1248. El antiguo edificio era conocido como Casa Cuadra.

La construcción inicial del edificio tuvo lugar entre 1595 y 1597, con posteriores modificaciones importantes en los siglos XVII, XIX y XX, siendo una de las partes más reformadas la fachada.

Ya en 1605, el ayuntamiento, propuso un retranqueo de la misma para dar más amplitud y maniobrabilidad a la plaza.

Durante el siglo XIX, se lleva a cabo una remodelación importante, digna del edificio que representa al poder judicial en la ciudad. Para ello se lleva a cabo un afrancesamiento del edificio, siguiendo los cánones estéticos internacionales del momento. Esta remodelación que se lleva a cabo en 1818, trasladándose la portada al centro tendría su continuidad en 1842, cuando se le instala un reloj y una estatua de bronce de Saturno de Astorga.

Lamentablemente, en 1861, su torre renacentista amenaza ruina y se decide derribarla, en lugar de restaurarla.
En 1918 se producía un incendio en el edificio que provocaría una nueva remodelación que llevó a cabo el arquitecto Aníbal González, el mismo que diseñó la Plaza de España, tanto de la fachada como del interior, concluyendo sus obras en 1923.

Con motivo de la ubicación de la sede central de la Caja de Ahorros, en la década de los 70, sufriría una nueva remodelación.

Aparte de su espectacularidad exterior, en su interior alberga importantes colecciones de arte, lo que resalta su importancia, compuestas por más de 300 piezas, entre pinturas, esculturas, grabados y muebles de época.

Entre las obras más destacadas podemos encontrar el retrato del arzobispo Pedro de Urbina, una obra de Murillo o la obra anónima del siglo XVII que representa al rey San Fernando. También nos encontramos que, de la Antigua audiencia, se conserva un apostolado de Esteban Márquez, seguidor de Murilllo.

Entre otras obras del siglo XX nos encontramos con el cuadro “joven con flores en el pelo” de Gonzalo Bilbao. También existen otras obras de destacados pintores actuales como Alfonso Grosso, Carmen Laffón y Teresa Duclós.
Otra colección que podemos encontrar en su interior es una de tapices en la que destacan tres tapices barrocos del siglo XVII, dos flamencos y otro francés.

Entre las esculturas podemos tropezarnos con las del escultor romántico Alfred Jacquemart o Perez Comendador, así como la obra El Manantial, de Enrique Pérez Comendador, un escultor cacereño, formado en Sevilla, que fue discípulo de Joaquín Bilbao con quien colaboró en el monumento a San Fernando en la Plaza Nueva.