Castillo Medieval de Morón de la Frontera0

Castillo Medieval de Morón de la Frontera

  • Sevilla

A 66 kilómetros de Sevilla por la A-92 se encuentra el municipio de Morón de la Frontera, cuya población roza los 30.000 habitantes es la capital de la comarca regada por el río Guadaíra. En su centro histórico encontramos diversos monumentos, como el del Gallo, que llaman la atención así como, sobre todo, la presencia de varias iglesias interesantes para el turista: San Miguel (siglos XVI-XVIII), San Francisco (siglo XVI), Nuestra Señora de la Victoria (siglo XVI), San Ignacio (siglo XVIII), la Merced (siglo XVIII), Santa María de la Asunción, Santa Clara y San Juan de Dios (siglo XVII) y la ermita de Nuestro Padre Jesús de la Cañada (siglo XVIII).

Además de los restos de la muralla y de la torre del Homenaje, todo viajero que visite Morón de la Frontera para hacer turismo debe acudir a ver los restos del castillo. El Castillo del Morón de la Frontera se encuentra ubicado en el alto de un cerro de esta población sevillana, desde donde se pueden apreciar unas bonitas vistas tanto del pueblo, como de la Campiña y la Sierra Sur Sevillana. Es uno de los lugares más visitados por los turistas que se alojan en hoteles en Sevilla.

El Castillo de Morón de la Frontera cuenta con vestigios tartesios y romanos, son los musulmanes los que empiezan a reforzar los restos de murallas romanas y visigodas existentes. En el siglo XI fue cuando el castillo gozó de una mayor importancia ya que Morón se convirtió en reino de Taifa.

Tras la reconquista a manos del rey Fernando III “El Santo”, el castillo se convirtió en la residencia oficial de familias nobles de alta cuna como los condes de Ureña o los duques de Osuna. Sin embargo, tras estos días de esplendor el castillo cayó en el abandono y comenzó a deteriorarse.

Respecto a su reconquista por tropas cristinas, hay una leyenda popular que cuenta que la toma de Morón se debió a que el caballo del Adalid del Castillo se desbocó tras ser derrotado y corrió libre hasta la puerta principal del castillo, por lo que los defensores la abrieron los moros, acción que fue aprovechada por las tropas de Fernando III para penetrar al interior y rendir la fortaleza.