El Castillo de San Jorge

  • Sevilla

Este lugar fue un centro relevante de la inquisición sevillana de 1481 a 1785. Vale destacar que Sevilla es considerada la capital espiritual de la inquisición española.

En un principio este castillo fue entregado por Fernando III a la orden de San Jorge, la cual creó la primera parroquia de Triana. Luego durante el reinado de los reyes católicos en el Siglo XV se convirtió en sede de la santa inquisición.

Construido sobre las bases de una ex fortaleza árabe, este lugar fue descrito como un lugar de horror, suciedad y soledad por las mismas altas autoridades eclesiásticas.  Contaba con más de 26 cárceles secretas. Incluso el Papa Sixto IV, en 1482, declaró acerca de ella: “Proceden sin observar ningún orden de derecho, encarcelan a muchos injustamente, les someten a duros tormentos, les declaran herejes y expolian sus bienes de los que han matado”.

Algunos eran encarcelados en el castillo de San Jorge, mientras que otros que eran condenados a la hoguera, los trasladaban hasta el quemadero de San Diego.

Si no se quería dar mucha publicidad al acto se trasladaban los abominables actos del tribunal a la iglesia cercana de Santa Ana.

Aquí se condenaron a reos, judíos, e incluso a propios clérigos. Incluso a muchos reos muertos antes de su dictamen, fueron desterrados de los cementerios y mandados a la hoguera a ser quemados.

En la actualidad, en este recinto se ha creado un Museo expositor del mismo, que cuenta con un espacio de mil cuatrocientos metros dividido en 2 plantas y seis áreas.