El Palacio de San Telmo0

El Palacio de San Telmo

  • Sevilla

El Palacio de San Telmo es el edificio más emblemático del arte barroco en la ciudad de Sevilla.
Actual sede de la Presidencia del Gobierno, de la Junta de Andalucía, su construcción se inició en el año 1682, en unos terrenos situados fuera de las murallas (extramuros), que eran propiedad de la Inquisición.

El destino inicial del edificio fue el de “Colegio Seminario de la Universidad de Mareantes”. En esta institución se daba acogimiento y formación a los hijos huérfanos de los marineros.

Un siglo después, el edificio fue destinado a acoger la sede del Colegio de la Marina, actividad que duraría hasta 1847.

Desde entonces ha tenido diversos usos, primero como sede de la Universidad Literaria y también fue sede de la Sociedad del Ferrocarril.

En el año 1849 fue adquirido por los Duques de Montpensier, los cuales lo convirtieron en su residencia particular.
En 1897 la Infanta María Luisa de Orleans, propietaria legal del edificio, lo cede en herencia a la archidiócesis de Sevilla y los jardines a la ciudad, convirtiéndose posteriormente en el actual Parque de María Luisa.

En 1901 el Arzobispo de Sevilla, Marcelo Spinola, convierte en seminario el palacio, destinándose a este uso hasta el año 1989, año en que el Arzobispo de Sevilla lo cede a la Junta de Andalucía para que aloje en él la Presidencia del Gobierno.

Las obras de rehabilitación para destinarlo a su último fin tuvieron inicio en el año 1991 y, a partir de 2005, se ha iniciado un proceso de rehabilitación del interior del edificio para devolverlo a su estructura original que, debido a las continuas modificaciones, había sido totalmente desvirtuada. Este proyecto ha sido encargado al arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra.

El edificio es de planta rectangular con diversos patios en su interior, uno de los cuales hace de patio central. Dispone de torres en las cuatro esquinas y cuenta con capilla y jardines.

La capilla es barroca, dotada de una exhuberante decoración, y está presidida por la imagen de Nuestra Señora del Buen Aire, de principios del siglo XVII. Es obra del arquitecto Leonardo de Figueroa y en su construcción y decoración participaron el escultor Pedro Duque, el cantero Miguel de Quintana, el pintor Domingo Martínez y el carpintero Juan Tomás.

Lo que más destaca de la parte exterior es la portada de su fachada principal, de un magnífico estilo churrigueresco terminada en 1754 por Matías y Antonio Matías Figueroa, hijo y nieto, respectivamente, de Leonardo Figueroa.

Esta portada está compuesta por tres cuerpos, un primer cuerpo compuesto por la puerta y las tres columnas que la flanquean por cada lado, un segundo cuerpo que lo forma un balcón sostenido por atlantes representando figuras de indios y rodeado por doce figuras femeninas que representan las ciencias y las artes relacionadas con la náutica.

Por último, el tercer cuerpo, está formado por un conjunto enmarcado por columnas en el que destaca la figura de San Telmo, el patrón de los navegantes, flanqueado por los patronos de la ciudad, San Fernando y San Hermenegildo.

En lo alto de la fachada encontramos las esculturas de los “Doce Sevillanos Ilustres”, ejecutada por Antonio Susillo en 1895.

El palacio lo encontraremos en la calle Palos de la Frontera.