Las antiguas Puertas de Sevilla0

Las antiguas Puertas de Sevilla

  • Sevilla

En tiempos de Julio César (68 y 65 AC) se construyeron una murallas y torreones ciclópeos. Esta muralla reemplazó una antigua construcción hecha de troncos y barro existente desde la época cartaginesa.

Posteriormente los pueblos islámicos ensancharon esta muralla dos veces su antigua extensión bajo el dominio del sultán Alí Ibn Yusuf. Luego de muchas luchas y defensas de su territorio la muralla llegó a alcanzar siete kilómetros con 166 torreones, 13 puertas y 6 postigos.

Para el siglo XIX las murallas se mantenían prácticamente íntegras, fue en el año 1868 que se decidió derribar gran parte de ellas sólo quedando algunos tramos desde la Macarena (con siete torreones y uno octogonal) hasta la puerta de Córdoba.

Por este tiempo Sevilla fue la ciudad mejor amurallada de Europa. El acceso a la ciudad se realizada por los postigos o puertas que tenían su acceso en vértice. Estas puertas de acceso se distinguían en reales, públicas y privadas.

Las entradas públicas se modificaron para que coincidieran con las principales calles para luego ensancharlas para el tránsito de carruajes, dejando poco a poco el paso a la modernidad y el crecimiento de la ciudad.

En total se tenían diecinueve accesos. Gran parte de la muralla se fue destruyendo en el siglo XIX por el legitimo crecimiento de la ciudad. En estos días sólo se pueden visitar los portones más antiguos como: el Postigo del Alcázar en la calle Judería y la Puerta de Córdoba, puerta de la Macarena y el postigo del Aceite.