Zona vinícola de Sevilla

  • Sevilla

Desde la época de los romanos  en sus villas y campos se extendían hermosas hileras de viñedos de los que se extraían los ricos mostos para convertirse excelentes vinos, tanto para el consumo local como para la exportación a otras partes del imperio romano. Sevilla proveyó de mostos a zonas como el Marco de Jerez hasta que los consejos reguladores de las denominaciones de origen aplicaron con rigurosidad la normativa al respecto. Hoy en día aún existen en la provincia de Sevilla tres importantes comarcas vinícolas: La Sierra Norte, El Aljarafe y el Bajo Guadalquivir.

El Aljarafe sevillano es  una importante zona que circunda la parte oeste de la capital. Sus tierras son ideales  para el cultivo de la vid, actividad agrícola que hasta hace pocos años tenía una gran importancia en la comarca. Actualmente sus viñedos han quedado relegados principalmente al triángulo formado por Espartinas, Umbrete y Villanueva del Ariscal. Las variedades más características de la zona son la Zalema, La Garrido fino, la Palomina y la Pedro Ximénez, también se cultiva la Garnacha.

Con ellas se elaboran fundamentalmente vinos finos y generosos, y algunos vinos blancos jóvenes con sabor a frutas  pero sobre todo El aljarafe se conoce vinícolamente hablando por la producción de su conocido Mosto; un vino blanco, turbio, de baja graduación entre 10 y 12 grados, muy suave y ligero y en algunas ocasiones presenta de forma natural anhídrido carbónico, entonces se le llama “Mosto Achampañado”. Su producción es importante para el desarrollo de la zona.